Omar Chávez Martínez
La documentación en salud cumple una función estratégica para respaldar procesos como la investigación clínica, la educación médica, la gestión institucional y la toma de decisiones basadas en evidencia. En el contexto mexicano, este proceso enfrenta desafíos estructurales que incluyen la fragmentación de datos, el acceso desigual a información científica y la falta de políticas públicas que promuevan la alfabetización informacional. Este artículo analiza dichos retos desde la perspectiva de la bibliotecología, subrayando el papel del bibliotecólogo como mediador del conocimiento en el ámbito educativo, clínico e institucional. Se proponen soluciones viables como la creación de bibliotecas digitales comunitarias, programas sostenibles de formación en competencias informacionales, redes colaborativas interinstitucionales y el uso ético de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial. Estas acciones permitirían reducir las brechas informativas, fortalecer la equidad en salud y promover políticas públicas basadas en evidencia.