La prevención no domina un lenguaje universal. La luz de alarma no se enciende para todos al mismo tiempo, porque cada cultura percibe y mide los riesgos de forma distinta. La experiencia, las creencias y las costumbres dibujan mapas diferentes del peligro. Para que las medidas de seguridad lleguen por igual, se necesita un traductor que logre que se entienda y comparta en cualquier contexto. Este artículo explora cómo entender y gestionar la diversidad cultural en equipos para que la prevención hable un idioma común para todos.