renunciado a cumplir la función, tantas veces proclamada como su razón de ser, de proporcionar elementos de información y opinión que ayuden a los ciudadanos a tomar decisiones fundamentadas», afirma Manuel Cruz. El problema no es que «haya cambiado el modelo de negocio», sino que la comunicación haya sido entendida por un relevante sector de las empresas periodísticas «exclusivamente» como un negocio.