Málaga, España
La Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias 525/2025, de 28 de marzo, desestima cualquier obligación reparadora a la parte empresarial por un accidente de trabajo con graves consecuencias de daño psíquico, pese a la ausencia de evaluación de riesgos psicosociales y de la inacción de los protocolos de gestión correspondientes. La sala concluye que, aunque existió un conflicto laboral prolongado, no se acreditó un nexo causal entre la omisión preventiva y el daño producido, lo que excluiría toda obligación reparadora, desvirtuando el núcleo normativo del sistema preventivo como es la evaluación de riesgos psicosociales, suprimiendo la razón jurídico-preventiva. Frente a esta interpretación restrictiva, el voto particular ofrece una lectura más garantista. En el presente comentario se alerta sobre los riesgos que entraña una posible consolidación jurisprudencial de esta línea regresiva, que vaciaría de contenido la evaluación de riesgos psicosociales y debilitaría los estándares de protección efectiva de la salud en el ámbito laboral.
The Judgment of the High Court of Justice of the Canary Islands, Social Chamber, dated 28 March 2025, dismisses any obligation to provide compensation for a work-related accident with serious psychological harm, despite the absence of a psychosocial risk assessment and the failure to implement the corresponding management protocols. The Court concludes that, although a prolonged labor dispute existed, a causal link between the preventive omission and the harm caused was not proven, which would exclude any obligation to provide compensation, distorting the regulatory core of the preventive system, namely the assessment of psychosocial risks, and eliminating the legal-preventive rationale. In contrast to this restrictive interpretation, the dissenting opinion offers a more protective interpretation. This commentary warns of the risks posed by a possible jurisprudential consolidation of this regressive line, which would void psychosocial risk assessment of content and weaken the standards for the effective protection of health and dignity in the workplace.