La década de los años noventa ha sido la década del Proyecto Genoma Humano, un proceso científico que ha elevado la biotecnología a los altares de lo que se ha dado en llamar la "Gran Ciencia". Este proyecto, además de aportar muchos datos y lecciones en el terreno de la ciencia, abriendo los horizontes de la información sobre el uso de la genética y sus múltiples aplicaciones, ha suscitado un profundo debate social y político, al evidenciar la importancia ética y social de un proyecto tal naturaleza