Otavalo, Ecuador
El artículo analiza la violencia vicaria como una manifestación extrema y específica de la violencia de género, caracterizada por el uso de hijos e hijas como instrumentos para dañar emocionalmente a la mujer. A través de un enfoque jurídico-dogmático y de derecho comparado, se examinan las brechas normativas de Ecuador, los avances y desafíos en países andinos, a la luz de los estándares del derecho internacional de los derechos humanos. Para alcanzar el objetivo de la investigación, se emplea una metodología de análisis jurídico y documental, orientada a estudiar de forma sistemática el tratamiento normativo de la violencia vicaria como manifestación específica de la violencia de género. El enfoque se fundamenta en una revisión exhaustiva de fuentes normativas nacionales e internacionales, jurisprudencia constitucional relevante, doctrina especializada y propuestas legislativas recientes vinculadas a la materia. Se concluye que el reconocimiento autónomo de esta forma de violencia, junto con la adopción de políticas públicas interseccionales y con enfoque de género, resulta indispensable para garantizar una protección efectiva a mujeres, niños, niñas y adolescentes víctimas.
The article analyzes vicarious violence as an extreme and specific manifestation of gender-based violence, characterized by the use of sons and daughters as instruments to emotionally harm women. Through a legal-dogmatic and comparative law approach, the paper also examines Ecuador's regulatory gaps, progress and challenges in Andean countries, and international human rights law standards. To achieve the research objective, a methodology of legal and documentary analysis is employed, aimed at systematically studying the normative treatment of vicarious violence as a specific manifestation of gender-based violence. The approach is based on a comprehensive review of national and international normative sources, relevant constitutional jurisprudence, specialized doctrine, as well as recent legislative proposals related to the subject. It concludes that the autonomous recognition of this form of violence, together with the adoption of intersectional public policies with a gender perspective, is essential to guarantee effective protection for women, children, and adolescent victims.