Los Estados Unidos de América se han convertido en la gran potencia económica y militar de la última década. La deriva hacia el unilateralismo emprendida por la Administración Bush, utilizando el argumento de la lucha contra el terrorismo internacional, hacen de Estados Unidos un modelo de Estado que abraza los modos imperiales. Su Estrategia nacional de Seguridad amenaza el Derecho internacional y el equilibrio del concierto de naciones representado por la ONU, al arrogarse el derecho unilateral de recurrir a hacer la guerra como fórmula para la resolución de los conflictos, al margen de las instituciones internacionales