El artículo explora la economía social como campo de investigación en expansión, destacando su valor académico y práctico en el contexto actual de transformación social y tecnológica. Se argumenta que la economía social representa ese “tercer sector” que se sitúa entre el mercado y lo público, con principios distintivos como la primacía de la persona, la participación democrática, el compromiso con el entorno y la reinversión de excedentes. Desde una perspectiva económico-institucional, se analizan sus formas híbridas, su contribución a bienes colectivos y su eficiencia en contextos de fallo de mercado.Se identifican varias líneas emergentes de investigación: el vínculo entre empresa familiar y economía social; las plataformas cooperativas en la era digital; la transición ecológica; la innovación social y la transformación institucional; la medición del impacto social y ambiental; las nuevas formas de financiación e inversión de impacto; y la gobernanza híbrida. Asimismo, se destaca el potencial de la economía social para responder a desafíos estructurales como el envejecimiento poblacional, la despoblación rural o la sostenibilidad.El trabajo subraya la necesidad de avanzar en métricas rigurosas de impacto, marcos normativos adaptados, y modelos de gobernanza compartida. Finalmente, se propone que la economía social actúe combinando valores solidarios con innovación, escalabilidad y compromiso territorial. El artículo concluye que el desarrollo académico del campo requiere un enfoque interdisciplinar que conecte teoría, política pública y acción colectiva.
Entrepreneurship is a key factor in economic and social development, fostering job creation and innovation. Within this framework, collective entrepreneurship, developed through the Social Economy, plays a crucial role by prioritizing social well-being over capital. This model is based on principles of democratic management, equity, and reinvestment of profits into the community.
In Spain, the growth of collective entrepreneurship has been significant, particularly in cooperatives and labor societies, whose numbers have increased between 2020 and 2024. These entities have demonstrated greater resilience during times of crisis and have contributed to social cohesion and sustainable development. Law 5/2011 on the Social Economy and Law 18/2022 on business creation and growth have strengthened the legal framework to promote their expansion.
At the European level, the Social Economy represents 6.3% of total employment in the EU, with more than 11.5 million workers, predominantly female employment. In Spain, this sector generates more than 2.5 million jobs and is present in multiple industries, from agribusiness to education and financial services.
This paper highlights how collective entrepreneurship serves as a viable alternative to the traditional business model by promoting social inclusion and sustainability. However, challenges remain, including the small scale of social economy enterprises, which limits their competitiveness in global markets. Nevertheless, their economic and social impact continues to grow, consolidating them as a strategic option for development.