Málaga, España
La creciente preocupación por el bienestar animal ha provocado en los consumidores un aumento del interés por los productos sostenibles. Como consecuencia, la industria de la belleza se encuentra cada vez más comprometida con los productos libres de crueldad animal o cruelty-free. Este cambio hacia un consumo ético y responsable se ha visto impulsado por el auge de las redes sociales y los influencers. En particular, plataformas como Instagram han desempeñado un papel relevante en la difusión de mensajes relacionados con la sostenibilidad a través de estos líderes de opinión. Para comprender cómo los influencers de belleza comunican los contenidos cruelty-free y cómo influyen estos mensajes en sus seguidores, se desarrolla una investigación que utiliza la triangulación metodológica. El diseño metodológico incluye un análisis de contenido, un cuestionario y entrevistas en profundidad. Los resultados del estudio indican que el esfuerzo comunicativo de los influencers beauty son limitados y no alcanzan un impacto significativo en la prescripción de productos cruelty-free. Las conclusiones recomiendan ampliar las estrategias de comunicación en otros medios digitales para incrementar el nivel de concienciación de la esfera pública para un cambio social sostenible.
The growing concern about animal welfare has caused consumers to increase interest in sustainable products. Consequently, the beauty industry is increasingly committed to cruelty-free products. The rise of social media and influencers has driven this shift towards ethical and responsible consumption. Platforms such as Instagram have played a relevant role in disseminating messages related to sustainability through these opinion leaders. The research conducted a methodological triangulation to understand how beauty influencers communicate cruelty-free content and how these messages influence their followers. The methodological design includes a content analysis, a survey and in-depth interviews. The study’s findings indicate that beauty influencers’ communicative efforts are limited and do not significantly impact the prescription of cruelty-free products. The conclusions recommend expanding communication strategies in other digital media to increase awareness in the public sphere for sustainable social change.