La inestabilidad, incertidumbre y desconfianza que ha provocado Donald Trump con las primeras medidas de su segundo mandato han llevado a los tribunales estadounidenses a poner freno a algunas de estas decisiones, no solo a la imposición de aranceles a productos extranjeros, sino también a aquellas que afectan al Estado de derecho o a las libertades, como la de prensa, uno de los pilares que han hecho de EE. UU. ser la primera democracia del mundo y el faro de la libertad que ilumina al orbe libre.