Raúl Magallón Rosa
En los últimos tiempos, la inteligencia artificial se está convirtiendo en un catalizador para la dopamina que alimenta las batallas culturales, desarrollando una esfera pública donde no importa tanto que sea mentira lo que se comparte, sino su capacidad para alimentar relatos e imaginarios. Más que una batalla ideológica, está en juego el desafío de diferenciar estructuralmente entre los hechos y las narrativas alternativas a los hechos.