En el artículo se explora la identificación y el desarrollo de los talentos en la educación. Se argumenta que el talento puede ser tanto innato como educado, destacando la importancia de disponer de un sistema que permita identificar y desarrollar el talento del alumnado como principal riqueza de una sociedad basada en el conocimiento. El artículo hace referencia a la falta de oportunidades para explorar los talentos, y concluye que una de las principales carencias de la etapa educativa es el sistema de evaluaciones estándar que no siempre reflejan el verdadero talento de los estudiantes. Se destaca igualmente la importancia para el crecimiento del talento de la necesidad de crear programas educativos que no sólo favorecen la excelencia académica sino también el desarrollo de los talentos para el crecimiento personal y profesional de los estudiantes con el fin de realizarse plenamente en diversos ámbitos de la vida. El desarrollo del talento requiere de una motivación para alcanzar un propósito claro, sin estos elementos, incluso las personas más emprendedoras pueden no alcanzar su potencial completo. El artículo argumenta que el talento necesita una dirección y una meta para florecer, incluyendo una educación que fomente la búsqueda de los propósitos.
The article explores the identification and development of talents in education. It argues that talent can be both innate and nurtured, emphasizing the importance of a system that identifies and develops students’ talents as the main wealth of a knowledge-based society. The article highlights the lack of opportunities to explore talents and concludes that one of the main shortcomings of the educational stage is the standardized assessment system, which does not always reflect students’ true talent. It also emphasizes the importance of creating educational programs that not only foster academic excellence but also promote talent development for the personal and professional growth of students, enabling them to fully realize themselves in various life domains. Talent development requires motivation to achieve a clear purpose; without these elements, even the most enterprising individuals may not reach their full potential. The article argues that talent needs direction and a goal to flourish, including education that encourages the pursuit of purpose.