Madrid, España
La incorporación de Inteligencia Artificial en la administración pública ofrece, sin duda, una oportunidad única para modernizar y optimizar los procesos administrativos, mejorando la eficiencia y la calidad de los servicios públicos. Sin embargo, su adopción enfrenta desafíos como la necesidad de adaptarse al marco normativo, capacitar al personal, invertir en infraestructura tecnológica adecuada y gestionar eficazmente el cambio organizacional. Es esencial abordar consideraciones éticas y de transparencia, realizar evaluaciones y monitoreos continuos, y fomentar la colaboración multidisciplinar liderada por expertos en contratación y tecnología. Superar estos retos permitirá aprovechar plenamente el potencial de la IA, transformando la contratación pública en beneficio de toda la sociedad.