Francisco Javier Medina Poblete
Santiago está expuesta a cuatro importantes riesgos climáticos: inundaciones, olas de calor, desplazamiento de tierra y sequías. Además, su segregación y desigual acceso a los servicios urbanos son factores que agravan su vulnerabilidad al riesgo climático. La literatura y organizaciones especializadas, como el IPCC y la OCDE, han destacado la importancia de los gobiernos municipales en la adaptación de las ciudades al riesgo climático, siempre que puedan abordar las vulnerabilidades urbanas y mejorar la capacidad de adaptación de la ciudad. En Chile, en 2021 se implementaron importantes medidas de descentralización, por lo que este ensayo analiza en qué medida la nueva institucionalidad de los gobiernos regionales contribuye a fortalecer la capacidad de adaptación de Santiago a los riesgos climáticos. Aunque la actual administración ha promovido interesantes iniciativas para abordar este tema, la capacidad de Santiago para adaptarse a los riesgos climáticos es limitada, ya que la institucionalidad deja al gobierno de Santiago mal equipado para abordar las vulnerabilidades de la ciudad y responder a los riesgos climáticos. Sin embargo, la nueva institucionalidad abre posibilidades en cuanto a las capacidades de articulación de múltiples actores.
Santiago is exposed to four significant climate hazards: floods, heat waves, landslides, and drought. Moreover, its segregation and unequal access to urban services are factors that exacerbate the region’s vulnerability to climate risk. The literature and specialized organizations, such as the IPCC and OECD, have emphasized the importance of city governments in cities’ adaptation to climate risk, provided that they can address urban vulnerabilities and enhance the city’s adaptive capacity. In Chile, significant decentralization measures were implemented in 2021; therefore, this essay discusses to what extent the new regional government institutionality contributes to strengthening Santiago’s capacity to adapt to climate risks. Although the current administration has promoted interesting initiatives to address this issue, Santiago’s ability to adapt to climate risk is limited, as the institutionality leaves Santiago’s government ill-equipped to address the city’s vulnerabilities and respond to climate risk. However, the new institutional framework opens possibilities regarding the capacities to articulate multiple actors.