Argentina
Este artículo tiene como objetivo explicar el posicionamiento argentino frente a los conflictos en Ucrania (febrero de 2022) y en la Franja de Gaza (octubre de 2023) durante el gobierno de Alberto Fernández. Para ello, se adopta un enfoque cualitativo mediante un estudio de caso, empleando como técnicas de recolección de datos el fichaje bibliográfico y documental de fuentes primarias y secundarias, trabajadas con el método de análisis de contenido. El marco teórico se basa en el realismo neoclásico. Se sostiene que el posicionamiento del gobierno de Fernández puede explicarse, por un lado, por el impacto de los escenarios de conflicto en el deterioro de la gobernanza de los asuntos de seguridad internacional y la intención de Argentina de preservar sus relaciones con los Estados involucrados; y, por otro, por una estrategia de inserción internacional de corte autonomista, la ubicación secundaria de ambos conflictos en la agenda y su limitada repercusión en la sociedad nacional. Finalmente, los hallazgos empíricos vinculados a estas variables sistémicas y domésticas indican que dicho posicionamiento estuvo en línea con los postulados históricos de la política exterior argentina, procurando un diálogo fluido y prudente con todos los actores involucrados.
This article aims to explain Argentina’s positioning regarding the conflicts in Ukraine (February 2022) and the Gaza Strip (October 2023) during the administration of Alberto Fernández. To this end, a qualitative approach is employed through a case study, using bibliographic and documentary records of primary and secondary sources, analyzed through content analysis. The theoretical framework is based on neoclassical realism. It is argued that the Fernández administration's position can be explained, on the one hand, by the impact of these conflict scenarios on the deterioration of international security governance and Argentina’s intention to preserve its relations with the states involved; and, on the other hand, by an autonomist-oriented strategy of international insertion, the peripheral role of both conflicts in the national agenda, and their limited impact on Argentine society. Finally, the empirical findings related to these systemic and domestic variables indicate that this positioning was consistent with the historical principles of Argentine foreign policy, aiming for a cautious and open dialogue with all involved parties.