El artículo parte del análisis del grado de implementación de los ODS de la Agenda 2030 de Naciones Unidas cuando quedan 5 años para cumplir el plazo límite establecido importantes retos actuales, que nos lleva a replantearnos la forma en que habitamos el mundo, y, en consecuencia, reflexionar sobre las nuevas formas de gobernanza necesarias para realizar acciones que nos permitan afrontar los retos actuales como oportunidades de mejora, poniendo siempre en el centro el cuidado de las personas y proporcionándoles un servicio público adecuado, para lo cual será necesario que los servidores públicos desarrollen capacidades que les ayuden a convertirse en agentes de cambio y a contribuir al desarrollo sostenible, dentro de los límites del planeta. Una administración pública local comprometida con la buena gobernanza, la sostenibilidad, la creatividad y una cultura administrativa basada en un gobierno abierto y un liderazgo ético, con valores como la integridad personal, el compromiso, la imparcialidad, el respeto por las personas, la transparencia, la creatividad, la innovación, la flexibilidad y la resiliencia, podrá avanzar hacia la implementación de los ODS.