Brasil
Este artículo analiza la evolución reciente de la integración financiera en el MERCOSUR, centrándose en el período 2020-2024, y sitúa el debate en una perspectiva histórica en comparación con la Unión Europea (1990-2024). Con un enfoque de economía política para la integración, el estudio investiga en qué medida la coordinación monetaria, la infraestructura bancaria y los instrumentos financieros comunes han avanzado o se han estancado en el contexto contemporáneo. El trabajo combina una revisión crítica de la literatura con un análisis empírico exploratorio de indicadores económicos y financieros extraídos de fuentes oficiales (BPI, CEPAL, Banco Mundial, FMI), con énfasis en nuevos gráficos comparativos que comparan los bloques en términos de deuda pública, inflación, crédito al sector privado, inversión extranjera directa y comercio intrazona. Los resultados indican que el MERCOSUR se mantiene lejos de los criterios de un área monetaria óptima, con fuertes asimetrías económicas, falta de coordinación fiscal y monetaria, y baja densidad de producción intrarregional, mientras que la UE ha consolidado patrones de convergencia e integración productiva respaldados por el euro. Se concluye que una integración financiera más profunda en el MERCOSUR requerirá una nueva agenda basada en la solidaridad regional, el fortalecimiento institucional y el uso estratégico de las monedas locales.
This paper analyzes the recent evolution of financial integration in MERCOSUR, focusing on the period from 2020 to 2024, and places the debate in a historical context compared to the European Union (1990-2024). Based on a political economy approach to integration, the study investigates the extent to which monetary coordination, banking infrastructure, and common financial instruments have advanced or stagnated in the contemporary context. The work combines a critical literature review with an exploratory empirical analysis of economic and financial indicators extracted from official sources (BIS, ECLAC, World Bank, IMF), emphasizing new comparative graphs that illustrate the blocs in terms of public debt, inflation, credit to the private sector, foreign direct investment, and intra-zone trade. The results indicate that MERCOSUR remains far from the criteria of an optimal monetary area, characterized by strong economic asymmetries, a lack of fiscal and monetary coordination, and low intra-regional production density, while the EU has consolidated patterns of convergence and productive integration supported by the euro. It is concluded that deeper financial integration in MERCOSUR will require a new agenda based on regional solidarity, institutional strengthening, and the strategic use of local currencies.