Perú
Este artículo examina el ascenso de la derecha no tradicional en Bolivia a través de su adap-tación estratégica y uso de la política contenciosa tras el prolongado gobierno de Evo Morales. A par-tir del colapso del sistema de partidos y la consolidación del Movimiento al Socialismo (MAS), actores opositores sin estructuras partidarias formales, especialmente en las regiones orientales, debieron adop-tar nuevas formas de acción política fuera del marco institucional. Con base en un análisis centrado en la movilización de recursos, el aprovechamiento de oportunidades políticas (como las acusaciones de fraude en 2019) y la construcción de marcos interpretativos democráticos, el artículo argumenta que las protestas que llevaron a la renuncia de Morales no fueron espontáneas, sino el resultado de más de una década de aprendizaje estratégico. Comités cívicos y organizaciones regionales desempeñaron un rol central al articular una oposición eficaz, capaz de formular sus demandas en términos democráticos y superar narrativas previas que los presentaban como actores racistas o marginales. Desde el enfoque de la política contenciosa, se muestra cómo esta oposición no tradicional adquirió poder de convocatoria y capacidad disruptiva.
This article examines the rise of the non-traditional right in Bolivia through strategic adaptation and the use of contentious politics following Evo Morales’ prolonged rule. Following the collapse of the party system and the consolidation of the Movimiento al Socialismo (MAS), opposition actors without formal party structures, especially in the eastern regions, adopted new forms of political action outside the institutional framework. Based on an analysis focused on resource mobilization, the exploitation of political opportunities (such as the fraud accusations in 2019), and the construction of democratic interpretive frameworks, the article argues that the protests that led to Morales’ resignation were not spontaneous, but instead the result of more than a decade of strategic learning. Furthermore, the article sustains that civic committees and regional organizations played a central role in articulating an effective opposition, capable of formulating their demands in democratic terms and overcoming previous narratives that presented them as racist or marginal actors. Using a contentious politics perspective, the article shows how this non-traditional opposition acquired convening power and disruptive capacity.