Promover la estabilidad de las relaciones familiares es una labor necesaria en los años recientes, debido a la ocurrencia de ciertos eventos que han aumentado los conflictos entre los miembros de la familia y que han llevado al distanciamiento. Es relevante estudiar las relaciones al interior de la familia, con el fin de buscar nuevas alternativas para abordarlas, y así, fortalecer el bienestar relacional, lleva a reflexionar acerca de la manera de incrementar la calidad y la fortaleza de los vínculos familiares. Un asunto importante es definir la familia saludable. Es en la que los vínculos, conyugal, entre padres e hijos y entre hermanos se mantienen intactos a lo largo de los años, enfrentan las crisis que se les presentan y salen fortalecidos de ellas, con la intención de mantenerse en la relación. Trabajar por la salud relacional de la familia debe contribuir al campo académico. Las investigaciones pueden incluir en el diseño de los estudios variables que se asocien con la salud relacional, con el fin de identificar cuáles son las que promueven o no, el bienestar de las familias. Desde lo social, el análisis de estas reflexiones permite comprender los aspectos que requieren intervención educativa o de acompañamiento a las familias que busquen fomentar relaciones familiares saludables, así como, promover el Pacto Mundial por la Familia mediante la implementación de programas de formación pastoral familiar dirigidos a los diferentes vínculos familiares.