Gabriella Gambino
La salud relacional en los vínculos familiares constituye hoy una preocupación central en el ámbito de las ciencias humanas, sociales y teológicas. Este artículo aborda el concepto de salud relacional no solo como ausencia de conflicto o disfunción, sino como la capacidad de los vínculos familiares para generar crecimiento personal, estabilidad emocional y apertura al otro, contribuyendo así a la construcción de comunidades más justas y cohesionadas.Desde esta perspectiva, la familia se presenta no solo como un ámbito vulnerable, sino como un agente imprescindible de transformación social. Esta propuesta se alinea con los principios del Family Global Compact (Santa Sede, 2023), que subraya el papel estructural de la familia en el bienestar social y la necesidad de articular una respuesta conjunta entre la investigación académica, la acción pastoral y las políticas públicas. Cuidar los vínculos familiares, por tanto, trasciende lo privado para convertirse en una responsabilidad colectiva.