La economía circular representa un nuevo paradigma de desarrollo económico sostenible frente al tradicional modelo lineal de producir, consumir y tirar. Desde hace años, la Unión Europea (UE) viene promoviendo la economía circular a través de diversos marcos estratégicos y normativos. Las ciudades europeas desempeñan un papel clave en esta transición, ya que es en ellas donde se concentra la mayor consumición de recursos y generación de residuos. Este artículo tiene como objetivo analizar distintas experiencias de circularidad en ciudades europeas, valorando su impacto en términos de transformación urbana. La realidad demuestra que, a pesar de los beneficios medioambientales, económicos y sociales que su implementación reporta, las actuaciones urbanas de circularidad se enfrentan a múltiples retos, como la falta de financiación suficiente, la ausencia de mecanismos de gobernanza efectiva o la insuficiente implicación ciudadana. El análisis destaca también iniciativas muy heterogéneas y de distinto alcance, que van desde proyectos específicos en áreas concretas a estrategias integrales de circularidad, todo lo cual arroja resultados muy diferentes. Esta asimetría en la transición hacia la circularidad urbana en el contexto de la UE plantea la necesidad de un marco multinivel más coordinado que proporcione, además, herramientas y recursos para afrontar los desafíos comunes.