A medida que el cambio climático se acelera, el calor extremo se está convirtiendo en un riesgo laboral crítico en Canadá. Sin embargo, las protecciones existentes siguen siendo fragmentadas, desiguales y, en gran medida, reactivas. Este artículo ofrece un análisis socio-jurídico sobre cómo se regula el estrés térmico mediante la legislación, la negociación colectiva y mecanismos emergentes de gobernanza privada. Basado en una revisión de las leyes federales y provinciales de salud y seguridad en el trabajo, un análisis de más de 50.000 convenios colectivos, y una evaluación de informes ESG, Acuerdos Marco Globales y modelos de responsabilidad social impulsada por trabajadores, el estudio mapea el enfoque cambiante de Canadá frente a este riesgo. Se concluye que la cobertura convencional mediante convenios colectivos es mínima y está concentrada en sectores manufactureros sindicalizados, especialmente en Ontario. Aunque esta provincia ofrece el potencial para un modelo más coordinado —especialmente si se aprueba la legislación propuesta— el sistema actual sigue siendo limitado en alcance y cobertura sectorial. El artículo sostiene que una gobernanza eficaz del calor requerirá coordinación híbrida entre dominios normativos, contractuales y voluntarios, respaldada por tecnología, actores institucionales de enlace y mecanismos de participación adaptativa. Propone un marco integrado de protección laboral climáticamente resiliente, basado en derechos exigibles, negociación dinámica y rendición de cuentas corporativa transparente.