a confianza en el Derecho Internacional parece estar bajo mínimos como consecuencia de las gravísimas crisis que se viven en Ucrania, la Franja de Gaza o Líbano, o en relación con los recientes ataques militares de Israel y Estados Unidos contra Irán y la respuesta militar de la República islámica. Esta crisis del Derecho Internacional que suponen las guerras actuales, no refleja sino una crisis social, tanto de valores como de estructuras. Al final, los Estados van a decidir cuál sea el contenido del Derecho Internacional y qué función concreta debe desempeñar en cada momento. Pero no pueden hacerlo de manera unilateral. Derecho Internacional y multilateralismo van necesariamente de la mano y no pueden sobrevivir el uno sin el otro. A través del multilateralismo y sus estructuras se puede -y debe- mantener el moderno Derecho Internacional que tanto esfuerzo ha costado construir. Y sólo sobre la base del Derecho Internacional contemporáneo, entendido como instrumento de control social en una sociedad internacional abierta, es posible mantener y potenciar el multilateralismo.