El presidente Trump ha iniciado una cruzada contra el sistema comercial multilateral basado en reglas, poniendo en cuestión la Organización Mundial de Comercio y sus normas de funcionamiento. Con la firma de los aranceles mal llamados recíprocos -el Día de la Liberación- ha querido poner fin a los tres principios básicos del comercio internacional: la fijación de tarifas al comercio internacional a través de negociaciones recíprocas; el principio de no discriminación entre socios comerciales y el trato de favor hacia los países más pobres y vulnerables. En su lugar, la Administración estadounidense practica el unilateralismo comercial, discrimina entre socios y penaliza a los países más pobres como Lesoto, Myanmar o Laos.