El multilateralismo es la única herramienta eficaz para que todos los países progresen juntos y en paz. De hecho, son muchos más los países que quieren reforzar y profundizar la vía del multilateralismo, las instituciones internacionales y la paz que aquellos pocos que hoy eligen la violencia, la imposición y un unilateralismo sobre el que no se puede construir ningún futuro de estabilidad y prosperidad. Con estas certezas y desde el compromiso con ellas, España ha puesto en marcha en los últimos años una política exterior coherente y con identidad propia, que habla y es escuchada desde Bruselas hasta Pekín y Washington. Una política exterior que defiende los mismos principios en Gaza que en Kiev, que se compromete con Europa y América Latina, con África y Oriente Medio, con la paz y la igualdad y con el orden internacional basado en reglas cuya mejor expresión es Naciones Unidas.