El actual recurso de suplicación califica como procedente el despido disciplinario por transgresión de la buena fe contractual de un teletrabajador que se apropia de varios equipos informáticos y que ha sido condenado por estafa por usar datos personales de otra trabajadora. Este pronunciamiento es, también, un buen primer ejemplo del "retraso" en la exigencia de la audiencia previa prevista en el art. 7º del Convenio nº 158 de la OIT tras la STS de 18 de noviembre de 2024.
The current appeal qualifies as justified the disciplinary dismissal for breach of good faith of a teleworker who appropriated several computer equipment and who has been convicted of fraud for using another employee's personal data. This ruling is also a good first example of the 'delay' in requiring the prior hearing provided for in Article 7 of ILO Convention No. 158 following the Supreme Court ruling of November 18, 2024.