Antofagasta, Chile
Objetivo: Este artículo examina la evolución, institucionalización y diversificación de la investigación sobre diplomacia científica de 1999 a 2024, mediante el análisis de co-palabras. Metodología: Se realizó una búsqueda sistemática en dos bases académicas líderes Web of Science (WOS) y Scopus, para la búsqueda se empleo el término diplomacia científica, este enfoque capta trabajos relevantes, que abarcan términos relevantes, como: diplomacia sanitaria y diplomacia nuclear. La estrategia derivo en 362 artículos y artículos de revisión, principales canales del conocimiento. Resultados y Discusión: El estudio identifica tres etapas: (1)1999-2017, la fase fundacional, moldeada por la dinámica de la posguerra fría y la globalización, en la que surgieron temas como la política científica, la diplomacia y la tecnología junto con iniciativas como SESAME y el proyecto Genoma Humano; (2) 2018-2021, la fase de institucionalización, impulsada por crisis mundiales como el cambio climático, el COVID-19 y las tensiones geopolíticas, con un creciente protagonismo de la diplomacia sanitaria y la gobernanza del Ártico; (3) 2022-2024, la fase de madurez, en la que se destacan la diplomacia digital, la diplomacia espacial y las gobernanzas de las tecnologías emergentes en medio de las disrupciones. Conclusiones: Los resultados subrayan la interdisciplinariedad de la diplomacia científica, su adaptabilidad a las crisis mundiales y su papel a la hora de afrontar los retos transnacionales y la inestabilidad geopolítica. Aporte: Este estudio aporta ideas sobre su evolución dinámica y sus vías de futuro en un mundo interconectado.
Objective: Analyze the evolution, institutionalization, and diversification of science diplomacy research (1999–2024) through co-word analysis, identifying key phases and thematic shifts.
Design/Methodology/Approach: The study categorizes science diplomacy into three phases:
Foundational Phase (1999–2017): Influenced by post-Cold War dynamics and globalization, with themes like science policy, diplomacy, and technology (e.g., SESAME, Human Genome Project).
Institutionalization Phase (2018–2021): Shaped by crises such as climate change, COVID-19, and geopolitical tensions, emphasizing health diplomacy and Arctic governance.
Maturity Phase (2022–2024): Focuses on digital diplomacy, space diplomacy, and governance of emerging technologies amid global disruptions.
Results/Discussion: Science diplomacy has evolved into an interdisciplinary and adaptive tool for addressing transnational challenges, global crises, and geopolitical instability.
Conclusions: The study highlights the increasing institutionalization of science diplomacy and its role in global governance. Future research should explore its adaptability to emerging global disruptions.
Originality/Value: This study provides a longitudinal perspective on science diplomacy’s evolution, offering insights into its growing relevance in an interconnected world.