Este artículo examina la eutanasia desde la perspectiva del bioderecho penal, con énfasis en la irrenunciabilidad del derecho a la vida. A partir de una distinción entre la renuncia jurídica a dicho derecho y el principio de autonomía, se argumenta que el consentimiento no basta para legitimar la supresión voluntaria de la vida humana. Se analiza la sentencia 67-23-IN/24 de la Corte Constitucional del Ecuador, en la que se declaró la constitucionalidad condicionada de una disposición penal que permite la eutanasia en ciertos supuestos. Se sos-tiene que el bioderecho penal proporciona un marco normativo adecuado para articular una respuesta penal proporcional frente a la eutanasia, preservando su tipificación como conducta punible, pero admitiendo esquemas diferenciados de responsabilidad penal. Se defiende una postura crítica frente a la despenalización de la eutanasia, subrayando los riesgos de una relativización del derecho a la vida y el debilitamiento del deber estatal de protección
This paper examines euthanasia from the perspective of criminal bio-law, empha-sizing the inalienability of the right to life. It distinguishes between the legal waiver of this right and the principle of autonomy, arguing that free and informed consent is insufficient to legitimize the voluntary termination of human life. The analysis focuses on Ecuador’s Con-stitutional Court ruling 67-23-IN/24, which conditionally upheld the constitutionality of a criminal provision allowing euthanasia under certain circumstances. The article contends that criminal bio-law offers a proportionate normative response, maintaining criminal sanctions for euthanasia while considering differentiated frameworks of responsibility. It advocates a critical stance toward the decriminalization of euthanasia, highlighting the risks of relativizing the right to life and weakening the state’s duty of protection