Judith Terán Verástegui
El presente estudio analiza las brechas digitales como un desafío global que impacta en el desarrollo económico y social de los países, reforzando la necesidad de garantizar el acceso equitativo a las tecnologías como un derecho universal de los ciudadanos; su objetivo es dar a conocer la brecha de acceso o de primer nivel que hace referencia a los obstáculos que limitan o restringen que los ciudadanos tengan acceso a internet, a través de dispositivos electrónicos, como computadoras, tablets, scanners, teléfonos inteligentes, considerando la penetración de internet, brechas digitales por género, costos y velocidad en las conexiones a internet y redes de telefonía móvil, destacando la importancia de esta investigación documental comparativa a nivel mundial con base en estadísticas. Los resultados evidencian que la tercera parte de la población actualmente no tiene este beneficio lo que pone a estos países en una desventaja en su desarrollo económico y a su población en un retraso haciendo más amplias las brechas de acceso, uso y aprovechamiento tecnológico. Entre las conclusiones se encontró que la wi-fi pública puede desbloquear la conectividad en lugares donde el acceso continúa limitado, las redes comunitarias son una opción viable en zonas desatendidas, y la responsabilidad de los gobiernos para incrementar la utilidad de las aplicaciones y los contenidos digitales para responder a las necesidades básicas de la población con calidad en el servicio, costos, velocidad y confianza.
The present study analyses digital divides as a global challenge that impacts the economic and social development of countries, reinforcing the need to guarantee equitable access to technology as a universal right of all citizens. Its objective is to highlight the access gap—or first-level digital divide—which refers to the barriers that limit or restrict citizens’ access to the internet through electronic devices such as computers, tablets, scanners, and smartphones. The study takes into account factors such as internet penetration, gender-based digital divides, costs, and the speed of internet and mobile network connections. It emphasises the importance of this comparative documentary research on a global scale, supported by statistical data.
The findings reveal that one third of the world’s population currently lacks this benefit, placing these countries at a disadvantage in terms of economic development and leaving their populations lagging behind, thereby widening the gaps in access, use, and technological uptake. Among the conclusions, it was found that public wi-fi can unlock connectivity in areas where access remains limited, community networks are a viable option in underserved regions, and that governments bear the responsibility of enhancing the usefulness of digital applications and content to meet the basic needs of the population—ensuring quality service, affordability, speed, and reliability.