Cláudia Morán Mato, Brais Lorenzo
En Galicia, en el noroeste de la península ibérica, más de 2.000 pueblos ya no tienen quien los habite. En muchos otros, la población mengua a gran velocidad desde mediados del siglo XX, dejando casas vacías y abandonadas y un número de habitantes, casi todos mayores, que se cuentan con los dedos de las manos. Ellas y ellos van viendo cómo su vecindad desaparece sin tasa de reposición. Y, sin embargo, se resisten a abandonar el lugar que los vio nacer si no es naturalmente, con la muerte.