María Francisca Montiel Torres
, Laura Teruel Rodríguez
, María Livia García Faroldi 
, Francisco Marcos Martín Martín
Este artículo analiza la vulnerabilidad frente a la desinformación en Andalucía, atendiendo a factores sociodemográficos (sexo, edad, nivel educativo e ingresos) y patrones de consumo informativo, a partir de una encuesta realizada en 2023 (1.550 participantes). Los resultados destacan la influencia de edad, nivel educativo e ingresos en la percep-ción de desinformación. Los jóvenes (15-24 años) reconocen más difi-cultades para identificarla, mientras los mayores de 75 años muestran mayor confianza. Las mujeres manifiestan mayor habilidad en su de-tección que los hombres. En términos de consumo informativo, los jóve-nes acuden mayoritariamente a redes sociales (92%), mientras que los mayores prefieren televisión y, en menor medida, prensa en papel. Aun-que las redes sociales son vistas como principales generadoras de des-información (80%), incluso por quienes más la consumen, los medios tradicionales también son señalados como responsables (60%). La pre-ferencia de la televisión en Andalucía arroja un dato significativamente mayor que en España. El estudio resalta la importancia del consumo de prensa en papel frente a prensa digital en la lucha contra la desinforma-ción, subrayando su capacidad para generar confianza y minimizar el impacto de los desórdenes informativos, y concluye en la necesidad de alfabetización mediática para hacer frente a los mismos.
This paper analyses vulnerability to disinformation in Andalusia, Spain, considering sociodemographic factors (sex, age, educational level, and income) and news consumption patterns, based on a survey conducted in 2023 (1,550 participants). The results highlight the influence of age, educational level, and income on the perception of disinformation. Young people (15-24 years old) admit to greater difficulty identifying it, while the over-75s show greater confidence. Women claim greater skill in detecting it than men do. Regarding news consumption, the young predominantly turn to social media (92%), while older people prefer television and, to a lesser degree, print media. Although social media are seen as the main generators of disinformation (80%), even by those who most consume them, traditional media are also seen as bearing responsibility (60%). The preference for television in Andalusia is significantly higher than the national average. The study highlights the importance of print versus digital media consumption in the fight against disinformation, emphasizing its ability to build trust and minimize the impact of information disorders. The study concludes that media literacy is essential to address these issues.