Este artículo explora cómo las empresas pueden romper las barreras tradicionales para identificar, atraer, integrar y, sobre todo, potenciar el talento neurodivergente. Y ello mediante el análisis en detalle de las ventajas estratégicas tangibles que conlleva la adopción de una cultura de diversidad cognitiva genuina, la cual puede marcar una diferencia competitiva sustancial en un mercado globalizado y en constante evolución.