En los últimos años, las empresas automovilísticas chinas han dejado de ser competidores emergentes para convertirse en líderes indiscutibles de la revolución eléctrica. Este artículo explora cómo están transformando, junto con Tesla, la industria automotriz. Además, identifica los principales retos a los que se enfrentan para consolidar su posición en China y establecerse en otras regiones, confirmando su papel global.