El artículo tiene como objetivo examinar la importancia de las políticas de capacitación laboral como un elemento imprescindible para mejorar las posibilidades de empleabilidad de las personas trabajadoras, especialmente en aquellas que se encuentran en situación de desocupación. Desde un punto de vista sociológico, la desocupación estructural refiere cuando determinados grupos de personas carecen de las competencias laborales requeridas para ocupar los puestos de trabajo que demanda la industria, generando en la sociedad una desigualdad estructural en el acceso a las oportunidades laborales y la aparición del desempleo de larga duración. En un mercado laboral en constante transformación debido al fenómeno de la globalización y los avances tecnológicos, las políticas de capacitación laboral resultan fundamentales para contribuir al cierre de brechas y desajustes entre la oferta y la demanda, sobre todo en aquellas personas más vulnerables en un mercado del trabajo cada vez más segmentado. En esta investigación se utilizó el método cuantitativo mediante la aplicación de encuestas a una muestra de personas en situación de desocupación que asistieron a las Oficinas Municipales de Información Laboral (OMIL) de la región de Atacama, Chile.
The article aims to examine the importance of job training policies as an essential element to improve the employability possibilities of workers, especially those who are unemployed. From a sociological point of view, structural unemployment refers to when certain groups of people lack the job skills required to fill the jobs demanded by industry, generating in society a structural inequality in access to job opportunities and the emergence of long-term unemployment. In a labor market in constant transformation due to the phenomenon of globalization and technological advances, job training policies are essential to contribute to closing gaps and mismatches between supply and demand, especially in those people who are most vulnerable in an increasingly segmented labor market. In this research, the quantitative method was used by applying surveys to a sample of unemployed people who attended the Municipal Labor Information Offices (OMIL) in the Atacama region, Chile.