El mercado único de la UE da a las empresas acceso a 450 millones de consumidores. Es el primer motor de nuestra competitividad y el segundo mayor mercado mundial. Pero sus normas y reglamentos pueden ser complejos y plantear obstáculos a la entrada y al crecimiento. Con el fin de crear un mercado interior europeo más sencillo y sólido, la Comisión Europea ha elaborado una nueva estrategia para simplificar las normas y reducir la burocracia.