El marco comunitario que protege a consumidores y empresas de la manipulación del mercado energético y el tráfico de información privilegiada se conoce comúnmente como REMIT. Este sofisticado marco implica la recopilación y el seguimiento de datos por parte de numerosas partes, que trabajan conjuntamente para garantizar la integridad de los mercados energéticos mayoristas europeos. En última instancia, son los reguladores nacionales quienes aplican REMIT.