Pretendida la resolución contractual en supuestos de acoso laboral, por la vía del art. 50 ET, una vez concretados y probados los hechos constitutivos de aquel, hay que relacionar la conducta empresarial lesiva con la vulneración de derechos fundamentales de la persona trabajadora (dignidad e integridad moral, principalmente), no resultando siempre fácil trazar la línea que separa una extralimitada y torpe movilidad funcional de una modificación sustancial prohibida y dirigida a dañar. La sentencia comentada clarifica alguna de estas cuestiones y ofrece valiosas reglas de carácter general
In the event of workplace harassment, where termination of a contract is sought under Article 50 of the ET (Spanish Workers' Association), once the facts constituting the harassment have been established and proven, the harmful corporate conduct must be linked to the violation of the worker's fundamental rights (primarily dignity and moral integrity). It is not always easy to draw the line between excessive and clumsy functional mobility and a prohibited substantial modification intended to cause harm. The commented judgment clarifies some of these issues and offers valuable general rules.