La Ley Orgánica 5/2024, de 11 de noviembre, del Derecho de Defensa (LODD), ha supuesto la culminación de una necesidad sentida desde hace tiempo por la Abogacía. La LODD tiene por objeto regular el derecho de defensa, reconocido en el artículo 24 de la Constitución Española como derecho fundamental. Pero no asume la regulación completa del derecho de defensa. Primero, porque deja a las leyes procesales el desarrollo del derecho de defensa a sus respectivos ámbitos. Segundo, porque solo toca determinadas cuestiones de alcance general, dejando otras en el tintero como la asistencia jurídica gratuita o la protección contra el intrusismo profesional. Esto no impide un juicio general positivo porque se refiere a cuestiones de tanta trascendencia como el derecho a la asistencia jurídica, el derecho de información, el derecho a la audiencia, un novedoso derecho a la calidad jurídica, el derecho a un lenguaje jurídico claro, o garantías para el ejercicio de la abogacía tan relevantes como el secreto profesional, la libertad de expresión o el amparo colegial. La LODD no se puede valorar como un barco que ha llegado a destino pues ni el derecho de defensa es un producto acabado, ni la ley puede pretender ofrecer una regulación cerrada, sino que la LODD se debe valorar como un barco que sale de puerto con el acertado rumbo hacía un más amplio y efectivo derecho de defensa.
Organic Law 5/2024, of November 11, on the Right of Defense (LODO), has represented the culmination of a long-felt need by the legal profession. The LOOD aims to regulate the right of defense, recognized in article 24 of the Spanish Constitution as a fundamental right. But it does not assume the complete regulation of the right of defense. First, because ít leaves the development of the right of defense to the procedural laws in their respective areas. Second, because it only touches on certain issues of general scope, leaving others in the inkwell such as free legal assistance or protection against professional intrusion. This does not prevent a positive general judgment because it refers to issues of such importance as the right to legal assistance, the right to information, the right to a hearing, a new right to legal quality, the right to clear legal language, or guarantees for the practice of law as relevant as professional secrecy, freedom of expression or collegiate protection. The LODD cannot be assessed as a ship that has arrived at its destination, since neither is the right to defence a finished product, nor can the law claim to offer a closed regulation, but rather the LODD must be assessed as a ship that leaves port with the right course towards a broader and more effective right to defence.