Para garantizar la implementación de una perspectiva de género en el desarrollo de la función como fiscales es necesario tener presente la realidad de las desigualdades estructurales que todavía persisten, así como ser conscientes de los estereotipos que se adscriben a determinados comportamientos. Urge impulsar un cambio en los procedimientos judiciales que, sin merma de las garantías constitucionales, suponga un mayor respeto a la igualdad.