El impacto de la Inteligencia Artificial en el sistema judicial puede llevar al justiciable a pensar si con el paso del tiempo serán "jueces, fiscales autómatas y en procedimientos autómatas" quienes los juzgarán. Pero precisamente es en la salvaguarda de los derechos fundamentales donde se hace más evidente, si cabe, la participación de jueces y fiscales humanos. Son ellos quienes aplican la justicia al caso concreto y no resoluciones estandarizadas. Son ellos quienes conocen el peso de sus decisiones y los garantes de la Ley. De igual modo, jueces y fiscales siempre están de forma permanente y se encuentran exentos de apagones.