La Unidad de Derechos Humanos y Memoria Democrática de la Fiscalía General del Estado afronta un trascendente reto, la consecución de una justicia inexistente durante décadas y que ahora más que nunca se impone porque la preservación de la memoria histórica sirve para luchar contra la injusticia y promover la reconciliación, y esto ya se había expresado en la Declaración de Durban de la Conferencia mundial contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas contra la intolerancia (2001), en la que los Estados subrayaron que «recordar los crímenes e injusticias del pasado, cuandoquiera y dondequiera que ocurrieron [ ... ] y decir la verdad sobre la historia son elementos esenciales para la reconciliación internacional y la creación de sociedades basadas en la justicia, la igualdad y la solidaridad».