“La Gioconda de las Pampas”, apelativo de Ortega y Gasset a Victoria Ocampo, fue una interlocutora privilegiada de Soledad Ortega para el lanzamiento de la segunda época de Revista de Occidente, como se evidencia en su epistolario aún inédito y próximo a publicarse. En medio de la censura del régimen franquista, ambas mujeres intercambiaban ideas y la hija del filósofo aspiraba a dar “lo mejor del pensamiento español y más representativo de fuera de España”. En efecto, en esta segunda etapa, Revista de Occidente dio un gran espacio a los intelectuales del continente americano. Este trabajo indagará y analizará esta presencia y la de sus pares peninsulares con el estudio de aquellos artículos que se sumergían en las controversias y en las discusiones sobre la identidad, los orígenes, el nombre, la lengua, la cultura, la filosofía y también los desafíos sociales, entre ellos el problema de la liberación y de la expresión femenina, particularmente en el marco de los agitados años sesenta y comienzos de los setenta. Tras bambalinas, la opinión y el respaldo de la experimentada directora de la revista Sur de Argentina eran estimados por Soledad Ortega.
T “La Gioconda de las Pampas”, Ortega y Gasset’s nickname for Victoria Ocampo, was a privileged interlocutor for Soledad Ortega for the launch of the second period of Revista de Occidente, as evidenced in her still unpublished and soon-to-be-published epistolary. In the midst of the censorship of the Franco regime, both women exchanged ideas and Soledad Ortega aspired to give “the best of Spanish thought and the most representative of outside Spain”. Indeed, in this second stage, Revista de Occidente gave great space to intellectuals from the American continent. This work will investigate and analyze this presence and that of its peninsular peers with the study of those articles that immersed themselves in the controversies of identity, origins, name, language, culture, philosophy and also social challenges, among them the problem of liberation and feminine expression, particularly in the context of the turbulent sixties and early seventies.
Behind the scenes, the opinion and support of the experienced director of the Argentine magazine Sur was valued by Soledad Ortega