Santiago, Chile
Investigaciones han revelado limitaciones en la calidad de las interacciones pedagógicas en educación infantil, dando cuenta de deficiencias en el apoyo cognitivo y socioemocional, así como en el uso del juego desde una perspectiva pedagógica. El desarrollo profesional docente emerge como una alternativa clave para mejorar dichas interacciones. Una de las grandes alternativas para mejorar la calidad de las interacciones es el desarrollo profesional docente, situado y pertinente. El presente estudio analizó la implementación de un proyecto de desarrollo profesional de educadoras de párvulos en mediación pedagógica basada en ciclos de investigación-acción. Se trabajó con una muestra intencionada de seis docentes formadores y de cuatro educadoras participantes del programa. El diseño de la investigación correspondió a un estudio de caso orientado a comprender la experiencia con el programa formativo. La información se recogió mediante entrevistas individuales semiestructuradas las que fueron analizadas a través de un análisis temático. Los resultados destacan cuatro aspectos clave: el Encadenamiento Reflexivo, Video-formación, el rol del Amigo Crítico y el Trabajo en Comunidades Profesionales de Aprendizaje. Estas categorías se articulan y complementan para formar un ciclo continuo de investigación-acción, reflexión y aprendizaje profesional, facilitando la profesionalización docente y la construcción de una cultura de indagación y de mejora continua en el contexto educativo.
Teacher professional development is a key factor in enhancing pedagogical interactions. However, implementing programs that are tailored to teachers' specific needs and teaching contexts remains challenging. This article examines a professional development program in pedagogical mediation based on action research, designed for early childhood educators in Chile. The study employed a case study design, involving nineteen teachers and six trainer educators. Data was collected through semi-structured interviews and written reports, which were analyzed using reflexive thematic analysis. The findings highlight four key aspects for teacher professional development: reflective chaining, video-based training, the role of the critical friend, and work within professional learning communities. These categories form a continuous action-research and reflection spiral that enhances teaching professionalism and self-awareness of practice, promoting a shift from the individual to the collective and from the simple to the complex. This approach fosters a collaborative culture of improvement, strengthening professional development and serving as a model for other programs that contribute to quality in this educational level.