Antonio Alonso Marcos
Asia Central se encuentra encajonada entre dos grandes potencias –Rusia y China–, rodeada de potencias regionales medias –India, Irán y Turquía– y cortejada por las potencias occidentales –Estados Unidos y la Unión Europea (UE)–. Los cinco países que conforman la región reivindican ciertos elementos de su historia y cultura –como el papel de la mujer y el valor del anciano como líder–, como modelo para el resto del mundo. Así, intentan evitar la dialéctica de bloques reafirmando su personalidad y su independencia en las relaciones internacionales, como se observa en los discursos y decisiones de sus líderes, tal como se analiza en este artículo. De ello se concluye que Asia Central no quiere perder su oportunidad de participar en un sistema internacional en transformación y donde se hace casi ineludible posicionarse o bien del lado del Occidente Colectivo o del Sur Global.