En 2021, España se convirtió en el único país donde ha dejado de existir brecha de género en la cantidad de tiempo que padres y madres usan los permisos por nacimiento en la práctica. Los estudios han mostrado que este es el resultado de las tres características recogidas en la norma legislativa que los regula, que establece: permisos iguales, intransferibles y pagados al 100%. La norma también propicia que los permisos sean utilizados simultáneamente por ambos progenitores en lugar de por turnos, de forma que son minoritarios los padres varones que usan su parte fraccionable del permiso una vez la madre ha vuelto al empleo, responsabilizándose en solitario del cuidado del menor, lo que se conoce en la literatura como cuidado corresponsable o solo care. Por su importancia para la igualdad de género y la disolución de la división sexual del trabajo, este trabajo analiza la incidencia y evolución del uso de los permisos y del solo care en España en comparación con en el resto de los países de la Unión Europea con microdatos de la Encuesta de Población Activa de Eurostat. A continuación, y para el caso español, se analiza qué características de los padres son las más determinantes para que estos opten por el solo care, para lo que se utilizan datos de todos los registros administrativos de la Seguridad Social. Los resultados del análisis comparado muestran que en 2023 la participación de los padres varones en el cuidado de los hijos es incipiente en la mayor parte de países. España es el único país de Europa en el que la proporción de padres y madres que usan un permiso está equilibrada, siendo por otro lado el país con mayor proporción de padres que usan su permiso simultáneamente a la madre. Por otra parte, la aplicación de técnicas de minería de datos a los datos de los permisos de nacimiento registrados por la Seguridad Social española en 2023 permite concluir que la variable más influyente para explicar si un padre varón usa el permiso simultáneamente a la madre o cuida en solitario es la decila de la base de cotización, por encima de variables como la rama de actividad, el tipo de contrato laboral, la edad o la Comunidad Autónoma en la que reside.
Así, una mejor posición salarial parece jugar un papel diferencial para que un trabajador fraccione el permiso sin solaparlo con el de la madre. Además, el análisis de la serie mensual del solo care permite detectar un patrón muy lentamente creciente. En conclusión, para lograr un uso equilibrado y corresponsable de los permisos, todos los países de Europa necesitan revisar su diseño en los elementos que atañen a la igualdad, intransferibilidad, remuneración y simultaneidad, dependiendo del país. En el caso particular de España, solo es necesario revisar el último de los elementos. De no introducirse reformas que garanticen en la práctica el uso por turnos, como sucede en los países nórdicos, el análisis sugiere que en España harían falta varias décadas para que los padres mayoritariamente se turnaran con la madre en el permiso y se igualara la responsabilidad del cuidado infantil, requisito necesario para igualdad de género