Incluso antes de asumir el cargo, el presidente electo Donald Trump denunció el coste de utilizar el canal de Panamá para los buques estadounidenses, despotricó contra la influencia china y amenazó con apoderarse de esta infraestructura. La larga historia de injerencias de Washington en el istmo se remonta al siglo XIX e ilustra la cambiante relación entre Estados Unidos y el derecho internacional.