También la historia económica la escriben los vencedores. Las élites financieras que celebran el nombramiento de mujeres al frente de los bancos centrales estadounidenses, europeos y rusos desde el cambio de siglo ignoran que tal situación no era excepcional después de la Segunda Guerra Mundial en Bulgaria o Alemania del Este. En todo caso, ¿cambia algo la feminización de las instituciones monetarias?