Deseoso de alcanzar un alto el fuego en Ucrania, cabe la posibilidad de que Estados Unidos reconozca Crimea como territorio ruso. Un paso que ni siquiera China, cercana a Moscú, se ha atrevido a dar. Semejante decisión respalda el singular optimismo que reina en la península. Su población, tentada por la incorporación a Rusia desde la década de 1990, sigue aplaudiendo el “regreso a la madre patria” a pesar de la guerra.