El 6 de marzo, los líderes de la Unión Europea tomaron medidas decisivas para fortalecer la soberanía y la seguridad de Europa, especialmente en respuesta a la guerra de Rusia contra Ucrania. Los líderes destacaron la necesidad de un enfoque sólido y coordinado para reforzar la defensa europea y proteger a los ciudadanos de la UE. Entre otras muchas medidas, los líderes de la UE acordaron aprovechar la labor de la EDA en el desarrollo de capacidades. Los líderes de la UE también pidieron a la EDA que estuviera preparada para apoyar las adquisiciones (un comprador único para reducir el coste del armamento) en apoyo de la industria de defensa europea.