La regulación y el uso ético de la Inteligencia Artificial en el ámbito laboral representan un desafío complejo y central para los sindicatos. La forma en que formulen sus demandas y participen en el diseño, la implementación y la monitorización de estas tecnologías determinará su capacidad para ejercer un papel protagonista en este nuevo escenario. Si bien la Inteligencia Artificial presenta retos significativos, también ofrece oportunidades únicas para fortalecer el papel de los sindicatos como garantes de los derechos laborales y derechos fundamentales. Aprovechar este potencial les permitirá no solo adaptarse a los cambios, sino también consolidar su relevancia en la protección y promoción de condiciones laborales justas en un mundo cada vez más digitalizado.